Análisis

[Análisis] Jack N’ Jill DX

Jack N’ Jill DX es una propuesta muy interesante para Nintendo Switch. Es un juego marcado por la sencillez, desde su estilo en 16 bits, su paleta monocromática y su banda sonora hasta su jugabilidad, y no lo tomeis como algo negativo, Jack N’ jill DX sabe sacar mucho provecho a esto, dándole un estilo e identidad muy original.

Estamos ante un producto pulido y cuidado, el cual se lleva muy bien con el concepto de Switch. No es raro que nos encontremos jugando de forma portátil en algún tiempo muerto, en un viaje o mientras estamos esperando algo; a su vez  jugar en nuestros televisores también puede resultar muy satisfactorio y bonito de ver. Me lleve una muy agradable sorpresa a lo largo de este juego, sorprendiéndome con cómo se las arreglaban para hacer sentir cada mundo diferente a pesar de las limitaciones.

El juego comienza siendo extremadamente fácil y constantemente nos va sorprendiendo con diseños de niveles más complejos y habilidades, logrando así, lo que es su mejor característica para mi, una curva de dificultad excelente. Casi sin darnos cuenta estaremos dominando mecánicas cada vez un poco más desafiantes y esto es gracias al sutil aumento de complejidad y dificultad entre  los niveles y  los mundos. Gracias a esto el juego no se vuelve repetitivo en ningún momento,  la sorpresa de las nuevas mecánicas  y la satisfacción de superar un nivel nos mantendrán jugando sin parar.

Nos encontraremos con una cantidad increíble de contenido, montones de niveles, cosméticos que desbloquear e inclusive minijuegos, a esto se le suma la rejugabilidad de los niveles, ya que no hay una forma única de superar cada uno de ellos, si no que contamos con múltiples y diferentes camino que nos harán querer volver para explorarlos.

Sin embargo nos encontramos con algunos puntos negativos, empezando por su banda sonora. Hay una canción por mundo, y cada mundo tiene veinte niveles, lo que las vuelve muy repetitivas y llegan a volverse frustrantes en aquellos mundos más complicados. No nos malinterpretéis, en sí la música no es mala y llega a ser pegadiza, pero debido a la escasez de variedad se termina volviendo aburrida y vemos difícil que nos encontremos escuchandola fuera del juego.

Otro aspecto en el que flojea es en el diseño de niveles, si bien al principio cada nivel se diferencia muy bien del anterior, a medida que avanzamos se vuelve algo monótono. No es raro ver secciones de un nivel muy similares o prácticamente iguales a otras de niveles anteriores. Este aspecto es algo que se pasa por alto si jugamos de a unos pocos niveles a la vez, pero en una sesión larga comenzaremos a ver patrones que se repiten constantemente nivel tras nivel, lo que puede llegar a cansarnos.

Por último nos encontramos con los minijuegos y los cosméticos los cuales están ligados. Solo desbloqueamos un minijuego por mundo, llegando a ser siete en total, estos como el resto del juego son muy sencillos. El problema es que, al no ir progresando se vuelven aburridos muy rápido, es raro que tengamos ganas de jugar más de dos o tres veces a cada uno. A su vez estos minijuegos son la forma más rápida de conseguir cosméticos, lo que vuelve la tarea de adquirirlos algo muy tedioso, nos encontraremos jugando una y otra vez el minijuego que mejor se nos de para perder la menor cantidad de monedas posibles.

Algo que creo que se echa en falta es la posibilidad de jugar los minijuegos en forma cooperativa local, siento que de esa forma se volverían algo mucho más entretenido y así que tendríamos una excusa para volver a ellos.

En resumen Jack N’ Jill DX es un juego donde se nota el amor y la pasión del desarrollador a pesar de sus puntos negativos. Usa muy bien las herramientas que dispone para crear una experiencia muy divertida y disfrutable tanto para el jugador más casual como para quienes buscan ponerse a prueba.