Análisis

[Análisis] ‘Dead Cells’

Dead cells es un desafiante roguelike, metroidvania, action-platformer (o un Roguevania como fue nombrado por su desarrollador) que te hará sentir recompensado incluso cuando mueras una y otra vez.

Dead Cells, a pesar de ser un magnífico juego, no es para todos. Es un juego realmente desafiante que no te dará la mano en ningún momento. De hecho, una vez que te mueres vuelves a empezar desde el inicio del juego, pero tranquilo, tus habilidades si se quedarán, mas no puedo decir lo mismo de todo lo demás…

Gracias a este alto nivel de dificultad, cualquier logro te hace sentir que nada puede detenerte y te engancha para que sigas intentando y tal vez poder llegar más lejos en la siguiente partida. Sus niveles generados proceduralmente harán que cada sesión de juego se sienta totalmente única, dándote un juego del que nunca podrás cansarte. Los jefes que se encuentran después de completar ciertas áreas son un testimonio vivo de esto. Su dificultad y alta cantidad de vida te invitan a probar diferentes estrategias y cambiar tu armamento cada vez que te enfrentaras a ellos. Esto logra eliminar la repititividad que viene acompañando estos juegos, y logra que el jugador se sienta recompensado cada vez que los derrota.

El juego se siente muy fluido. Las mecánicas son sencillas de entender pero difíciles de dominar, logrando que siempre vayas mejorando como jugador, incluso si utilizas la misma arma una y otra vez. Al principio, el juego te enseña las mecánicas basicas forzándote a experimentar con la forma en la que todas las mecánicas se relacionan unas con otras logrando un aprendizaje orgánico y natural.

En el apartado gráfico, Dead Cells brilla y destaca por su hermosa dirección de arte que jamás dejará de sorprenderte. Cada movimiento tuyo o de los enemigos es fácil de distinguir, lo que te ayuda a saber qué está pasando en cualquier momento. Su dirección musical y de sonido no se queda atrás. Cada golpe, muerte, habilidad y enemigo te hace sentir que realmente eres parte de ese mundo. Su banda sonora va de lo ambiental y melodías de fondo, a épicas composiciones que te mantendrán siempre alerta.

Twin Motion queria hacer una carta de amor a Castlevania y al género que este mismo ayudó a crear, y lo ha logrado con Dead Cells.